Las casas de apuestas en Alemania se frotan las manos

Las apuestas sobre los partidos del Mundial-2006 deberían experimentar un aumento en Alemania en un momento en el que la reputación del fútbol al otro lado del Rhin se ha visto manchada por varios escándalos de manipulación de encuentros.

“De aquí a 2010, contamos con que el mercado de apuestas por internet se triplique”, explica Michael Schmid, analista de la empresa consultora Goldmedia que acaba de realizar un estudio sobre los juegos de azar en línea.

En Alemania, el volumen de negocios de las apuestas en internet subió un 35% en el año 2005, alcanzando los 3,3 miles de millones de euros.

La llegada de los teléfonos móviles pero sobre todo de internet han provocado una verdadera revolución en el mundo de las apuestas. De ahora en adelante, con sólo unos “clics” y una tarjeta de crédito, los apostantes pueden darse una alegría.

El Mundial se anuncia jugoso para este mercado si se comporta como una gota de agua en relación a Asia o Gran Bretaña, donde el volumen de negocios de las apuestas de caballos alcanza los 12 mil millones de euros.

De Berlín a Múnich (sur), numerosas oficinas han abierto sus puertas estos últimos meses en vistas al evento más importante del año en Alemania.

Pero mientras que el “deporte rey” se creía a salvo de las manipulaciones, un escándalo de partidos amañados en los que se habían apostado grandes cantidades de dinero manchó seriamente su reputación.

En noviembre pasado, un joven árbitro de la Bundesliga, Robert Hoyzer, fue condenado a dos años y cinco meses de prisión por su participación en 2004 en la manipulación de partidos del campeonato, esencialmente de la segunda y tercera división.

La Federación y la Liga alemanas de fútbol reaccionaron rápidamente estableciendo un sistema de alerta de apuestas sospechosas.

“Creemos que los incidentes ocurridos e Alemania son una excepción, pero hemos tomado las medidas necesarias para que eso no llegue a pasar durante el Mundial”, explicó por su parte el secretario general de la Federación Internacional de Fútbol (FIFA), el suizo Urs Linsi. Así, las apuestas se controlarán durante todo el torneo.

Problema: la vigilancia total parece difícil en la medida en que en Alemania un gran número de apuestas se hacen todavía en forma de boletos de papel validados en los comercios y por lo tanto difícilmente controlables.

La sociedad Oddset, filial de la lotería nacional y controlada a nivel regional, dispone todavía de un quasi-monopolio, confirmado recientemente por un juzgado de la Corte Federal de justicia. Administra las 26.000 oficinas del país.

Las sociedades privadas de apuestas sólo pueden operar entonces, por norma general, en el extranjero y vía internet.

Y los apostantes no se limitan con apostar sobre el resultado o el marcador de un partido, como si fuera una lotería deportiva. Pueden también apostar por el número de goles marcados al descanso, el nombre de los goleadores, el minuto en el que se anotará un tanto…

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